Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
La Presidenta navega aguas agitadas. Es parte de la herencia de su antecesor que, con su estrategia fallida, permitió a los criminales entronarse
00:01 martes 10 marzo, 2026
Colaboradores
El presidente de EU se ensañó con Claudia Sheinbaum. Donald Trump culpa a México de ser el epicentro de la violencia de los cárteles y a la Presidenta de no permitirle atacarlos. El pasado sábado, frente a una docena de presidentes de América Latina arremetió duro. Afirmó que él le ha dicho a ella: “Déjenme erradicar los cárteles”, y Sheinbaum le responde: “No, no, no, por favor, presidente”.
Según Trump, él le ha asegurado que puede acabar con los cárteles en México y ella no quiere.
El golpe es durísimo. Quizá el más rudo hasta ahora.
Pero que nadie se sorprenda: el presidente de EU repitió lo que ya ha dicho muchas veces antes y lo que es evidente: en buena parte de México mandan los cárteles del narco.
Y no nos engañemos: no podrían tener tal fuerza de no ser por la complicidad de los políticos mexicanos, por la 4T. En el sexenio de López Obrador creció como nunca el poder de los criminales. Se les dejó hacer a placer; los “abrazos, no balazos”, los hicieron más fuertes.
El Estado claudicó a su principal tarea: dar seguridad a los ciudadanos. Ahora Trump lo repitió frente a una docena de presidentes de América Latina: el epicentro de la violencia de los cárteles es México y que ellos mandan en el país.
Su diagnóstico está clarísimo y es todo menos nuevo: lo que dijo cuando recién llegó a la Casa Blanca al hablar de una “alianza intolerable” entre cárteles y políticos mexicanos.
Del Presidente para abajo, todos en su gobierno lo han dicho de una u otra forma. El vicepresidente JD Vance, coincide. “En México mandan los cárteles”, señaló Trump junto a él en una entrevista con Fox News hacia finales de 2024. “El gobierno ha entregado partes del territorio a los cárteles (…) López Obrador no ha colaborado”, señaló Marco Rubio, secretario de Estado, un año atrás, en charla con Telemundo. Desde que son gobierno, el fraseo no se mueve. Tampoco su visión de la realidad. Ellos y el Jefe del Pentágono, la exsecretaria de Seguridad, el asesor de Seguridad interior, la Fiscal General… todos.
Y pese a las más de 12 llamadas entre la presidenta Sheinbaum y el presidente Trump, el diagnóstico desde EU no cambia. Ella insiste tras cada conversación en que “se reforzará la colaboración”, “seguirá la coordinación”, “colaboración sí, subordinación no”, pero las presiones desde Washington, crecen.
La presidenta navega aguas agitadas. Es parte de la herencia de su antecesor que, con su estrategia fallida, permitió a los criminales entronarse.
-Off the record
El reloj avanza y en Morena cada vez hay más nervios. Si no caen los narcopolíticos mexicanos, el combate al crimen no será creíble a los ojos de Trump y su gobierno. Tic, tac.
POR MANUEL LÓPEZ SAN MARTÍN
COLABORADOR
@MLOPEZSANMARTIN