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La detención en Los Ángeles, California, del general Salvador Cienfuegos Zepeda fue el hecho que resquebrajó la relación antinarcóticos
00:10 martes 28 julio, 2026
Colaboradores
Washington.- La supuesta colaboración entre Estados Unidos y México en la lucha contra el narcotráfico no había estado tan viciada desde aquel ya lejano 1985, cuando en Guadalajara, Jalisco, fue secuestrado, torturado y asesinado el agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena.
“Es un tema personal”, dice un agente de la DEA en referencia a la problemática en la relación bilateral antinarcóticos entre los dos países.
“El administrador (Terry Cole) tiene una visión muy diferente sobre la relación con México y nosotros (los agentes) tampoco olvidamos la manera en que nos trató AMLO”, revela el agente antinarcóticos estadunidense que pide, “para no empeorar más las cosas” que su identidad de mantenga en el anonimato para hablar del asunto.
En esta columna ya habíamos dado cuenta de que la DEA quiere vengarse del gobierno de México por las restricciones que durante su presidencia les impuso Andrés Manuel López Obrador.
Con la ley de seguridad que sigue vigente, los obligó a entregar mensualmente a la Secretaría de Relaciones Exteriores un informe sobre sus actividades dentro de México, reporte en el que los policías estadunidenses mienten descaradamente. No obstante, a la DEA y su actual jefe, lo que más les caló fue que AMLO los arrinconará por meses con su decisión de postergar el visado a varios de esos agentes que estaban acostumbrados a hacer lo que se les viniera en gana.
La detención en Los Ángeles, California, del general Salvador Cienfuegos Zepeda, ex secretario de la Defensa Nacional, fue el hecho que resquebrajó la relación antinarcóticos.
El Ejército Mexicano se alarmó ante la posibilidad de que a Cienfuegos Zepeda lo enjuiciaran como a cualquier narco en Nueva York y del proceso brotara como pus, información sobre la corrupción en las filas de las Fuerzas Armadas por su relación con los cárteles.
Cienfuegos Zepeda fue repatriado a México porque AMLO amenazó al Departamento de Justicia de expulsar a sus 70 agentes de la DEA si no lo hacían y sin aspavientos. Esa ha sido la única ocasión en la historia bilateral que los mexicanos doblegaron a los estadunidenses.
El administrador de la DEA, arropado con la arrogancia imperial de su presidente, Donald Trump, no oculta ni disimula la venganza de la DEA y su agenda personal contra el gobierno de México y la 4T.
Hace exactamente una semana hoy lunes en Nueva York y, luego de que Ismael “El Mayo” Zambada García fuera sentenciado a cadena perpetua y multado con 15 mil millones de dólares (por confiscar), Terry Cole, sin el menor empacho, declaró que sus agentes están dedicados a combatir a la corrupción gubernamental mexicana.
Insólito pero real, la DEA bajo las riendas de Cole, no tiene como prioridad detener al incontenible flujo de drogas por la demanda y consumo de sus conciudadanos sino influir en la agenda política. Es cierto e innegable que nuestro país a nivel gubernamental está podrido. Sin la corrupción gubernamental, militar, policial y política el narcotráfico no podría existir. Tampoco sin los miles de millones de dólares que se generan y lavan en Estados Unidos y sin la venta de armas sus armas. ¿Será tiempo de correr a la DEA de México?
POR: J. JESÚS ESQUIVEL
@JJESUSESQUIVEL