Vínculo copiado
#ESNOTICIA
#ESNOTICIA
A ojo de buen cubero, lo que se deja ver en el mundo es que casi todas las alternativas al “imperio americano” andan bastante cuarteadas
00:10 sábado 10 enero, 2026
Colaboradores
Una de las varias certezas que pone en serias dudas la arremetida de Trump contra Maduro es eso de que vivimos en un mundo “multipolar” en el que la hegemonía yanqui, así dicen, está en entredicho. ¿Será? Porque, a ojo de buen cubero, lo que se deja ver en el mundo es que casi todas las alternativas al “imperio americano”, ese que supuestamente está en decadencia, andan bastante cuarteadas.
Hace un par de días, nuestros vecinos interceptaron un buque petrolero con bandera rusa, luego de dos semanas de una persecución peliculesca, como parte del bloqueo contra la piratería de combustible del chavismo y sus países aliados o protectores. Bueno, pues Rusia, la temible Rusia, la que amenaza a la OTAN, como la cuadrilla de militares cubanos que teóricamente servían de protección a Maduro con los de la Delta Force, no metió las manos. La pregunta, según dice Nacho Montes de Oca en un tuit con la agudeza que lo distingue, es si de veras podemos seguir etiquetando de Gran Potencia al país de Putin, que además sigue atascado en Ucrania y ve cómo su gran aliado en el Oriente Medio, Irán, se cae a pedazos entre una crisis económica de récord mundial, las protestas que arrecian desde hace unos días —y hay que recordar– la vapuleada que recibió a manos de Israel.
Ya que estamos, tampoco pudo hacer nada para frenar la defenestración de Maduro el indigno Lula, su gran e incomprensible valedor regional junto con, en su día, AMLO, mientras Gustavo Petro, con una inesperada lucidez, tuvo una larga y conciliadora plática a distancia con Trump, que, baja la mano, tiene ya una buena red de países aliados en América Latina, esos que han decidido librarse de la peste bolivariana, ciertamente con algunos resultados muy dudosos. Ya saben: Argentina, Ecuador, El Salvador, Honduras, Bolivia, Chile…
En fin, que, al parecer, a la chairosfera global se le están acabando los referentes, con China como único país que parece capaz de discutirle la hegemonía, lo que sea que eso signifique, a nuestros vecinos. La buena noticia es que, a pesar de su insistencia en regalarle nuestro petróleo al hampa castrista que gobierna Cuba –y no al “pueblo cubano”, que obtiene cero beneficios de los 6 mil millones de dólares desembolsados por Pemex–, y de la bochornosa resistencia en condenar la dictadura venezolana, esta nueva realidad sí que parece entenderla el gobierno de Claudia Sheinbaum, consciente de que la alternativa a Estados Unidos, particularmente con el crecimiento básicamente nulo que se auto infligió y nos asestó la 4T, sin un peso de inversión porque a ver quién se suicida metiendo dinero en el país de los jueces no autónomos y el derecho de piso, no son ni China, ni Rusia, ni los BRIC en general, sino el hambre, que es el destino de los países gobernados por la izquierda.
Fiu.
POR JULIO PATÁN
COLABORADOR
@JULIOPATAN09